Una travesía de alta montaña que desciende desde el entorno de Llanos de La Pez hacia el pueblo de Tejeda, atravesando uno de los paisajes volcánicos más representativos del interior de Gran Canaria. La ruta parte de la zona de cumbre, entre pinares, claros forestales y caminos históricos utilizados durante generaciones para comunicar los altos de la isla con los núcleos habitados de la Caldera de Tejeda.
A lo largo del recorrido, el sendero ofrece una lectura muy completa del paisaje volcánico insular: laderas abruptas, barrancos encajados, formaciones rocosas, vistas hacia el Roque Nublo y una transición progresiva desde el ambiente fresco de cumbre hacia el paisaje abierto, agrícola y habitado de Tejeda.
El fuerte desnivel negativo convierte esta ruta en una experiencia exigente para las piernas, especialmente en los tramos de bajada prolongada.
La llegada a Tejeda permite cerrar la jornada en uno de los pueblos más emblemáticos de Gran Canaria, rodeado de almendros, casas tradicionales y vistas panorámicas hacia el corazón geológico de la isla.
Es una ruta ideal para quienes buscan una experiencia de montaña con gran valor paisajístico, geológico y cultural.
Ruta de alta montaña entre Llanos de La Pez y Tejeda, en plena cumbre central de Gran Canaria. Es una ruta que destaca por su fuerte desnivel negativo acumulado, la altitud inicial y la presencia de senderos de montaña con firme irregular.
El principal factor a valorar es el esfuerzo físico en bajada. Aunque la ruta no presenta grandes dificultades técnicas, el descenso no es recomendable para personas que sufran molestias en rodillas, tobillos, cuádriceps, gemelos, sóleos, tendón de Aquiles, cadera y zona lumbar, debido a este descenso pronunciado. Requiere buena condición física, seguridad al caminar por terreno irregular y experiencia previa en senderismo de montaña.
El terreno es mayoritariamente de sendero, con piedra suelta, escalones naturales, tramos estrechos y pendientes marcadas. No presenta pasos técnicos complejos, pero sí exige atención constante, buen apoyo del pie y capacidad para mantener el control durante una bajada larga. Los bastones son muy recomendables para mejorar la estabilidad, reducir el impacto en las articulaciones y dosificar mejor el esfuerzo.
Al discurrir por la zona de cumbre y descender hacia Tejeda, pueden producirse cambios de temperatura, viento, niebla o una alta exposición solar, según la meteorología. Se recomienda llevar 1,5–2 litros de agua por persona, protección solar, gorra, cortavientos ligero, calzado de montaña con buena suela y alimento energético.
No recomendable para: personas sedentarias, con problemas cardiovasculares o respiratorios, baja tolerancia al esfuerzo, lesiones en rodillas, tobillos, piernas, cadera o espalda, problemas de equilibrio o poca experiencia en montaña.
Tipo de terreno:
Sendero: 78 %
Pista forestal / camino ancho: 12 %
Tramo urbano/asfaltado: 10 %
Sistema MIDE:
Severidad del medio natural: 3
Orientación: 3
Dificultad en el desplazamiento: 3
Esfuerzo físico: 4
Llanos de La Pez – Caldera de Tejeda – Tejeda
Área de inicio situada en uno de los grandes espacios recreativos y forestales de la cumbre de Gran Canaria. El paisaje está dominado por pinares, claros de montaña y una atmósfera fresca que contrasta con las zonas más áridas del centro insular.
El recorrido atraviesa un entorno de gran interés geológico, con vistas hacia las principales estructuras volcánicas del centro de la isla. Es un tramo perfecto para interpretar el origen volcánico de Gran Canaria y la formación de su relieve actual.
Durante la bajada aparecen diferentes puntos abiertos con vistas espectaculares hacia la Caldera de Tejeda, el Roque Nublo, los riscos y los barrancos que modelan el centro de la isla.
La ruta sigue antiguos senderos de comunicación utilizados tradicionalmente por habitantes, pastores y agricultores. Estos caminos muestran la relación histórica entre las zonas altas de pastoreo, los pinares y los núcleos rurales del interior.
El final en Tejeda permite disfrutar de uno de los pueblos más representativos de Gran Canaria. Su arquitectura tradicional, sus almendreros y su posición privilegiada dentro de la caldera convierten el cierre de la ruta en un punto de gran valor cultural y paisajístico.
Los horarios de llegada de los participantes a los puntos de encuentro una vez finalizada la jornada son una estimación.
Área de inicio situada en uno de los grandes espacios recreativos y forestales de la cumbre de Gran Canaria. El paisaje está dominado por pinares, claros de montaña y una atmósfera fresca que contrasta con las zonas más áridas del centro insular.
Punto de partida emblemático situado en el eje central de la isla. Desde aquí se obtienen vistas hacia la Caldera de Tejeda, las cumbres y, en días despejados, otros puntos destacados del relieve insular.
La ruta comienza en uno de los municipios más reconocidos por su relación histórica con el agua. Fuentes, acequias, lavaderos y elementos urbanos vinculados al aprovechamiento hidráulico ayudan a contextualizar el inicio de la caminata.
Uno de los corazones rurales más bien conservados del sureste. Callejuelas empedradas, antiguas viviendas de medianeros, palmerales y el barranco homónimo conforman una postal viva del mundo agrario tradicional.
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